Freitag, 20. Juli 2012

Mi madre contra el escalón de la muerte


Tengo una madre que es despistada. Confunde, por la calle, bolsas de la basura con gatos, la puerta del vecino con la nuestra, etc.
Es un problema de visión que le trae grabes consecuencias.
La última es que se come el último escalón de las escaleras y vive cayéndose. El problema es que el barandal termina dos escalones antes y nunca recuerda que el último, no es el último sino el penúltimo y ¡zas! Se come el escalón maldito.
Hemos recurrido a muchas opciones. Pintarlo, ponerle un tapete, pero no queda otra que ayudarla a bajarlo.
Constantemente estamos detrás de ella viendo que no se golpee, ni que se haga daño, pero, a veces, es inevitable.
Mi hermano nos propuso poner una cinta reflectante, pero parecíamos el aeropuerto, hasta que hayamos un producto que era preciso para el problema de mi madre. Sólo faltaba que tenga su nombre.
Se llama perfil para bordes de escaleras con revestimiento antideslizante negro.
Vienen unas láminas perfectas. Se hace la medición,  se limpia el espacio a colocar, se despega y listo.
¡Perfecto! ¡Eureka! La solución a nuestros problemas y dolores de cabeza y claro, de nuestra madre.
No dudamos en pedirlo por internet y asunto solucionado. Es hasta estéticamente apropiado.
Ahora tenemos la tranquilidad de que suba y baje corriendo las escaleras.