Montag, 11. März 2013

Recomendaciones tecnológicas del mes

Porque hay varias cosas que he estado probando este mes que me han resultado bastante bien y quería recomendarlas:

1. Google Reader: a pesar de que fue un descubrimiento tardío, porque pronto lo van a quitar, me hizo comprender finalmente la magia del RSS. Espero poder encontrar un reemplazo que esté a la altura para junio.

2. Gimp: una especie de photoshop para dummies. Editor de imágenes, simplemente genial y fácil de usar.

3. Psykopaint: ¿siempre quisiste pintar pero no tienes talento? Espera a que entres a esta página. Sólo toma un foto poser, cárgala y presto: un cuadro en acuarela al estilo van gogh instantáneo.

4. Antivirus Norton: la recomendación obligada. Seguro ya más de uno sabe que soy fanática fehaciente de esta marca. Si no lo saben, pues ahora lo saben. Tiene de todo y a un precio justo.

5. Xperia Z: la sorpresa del mes. Me llegó de regalo, cortesía especial de mi novio el otro día. Es sencillamente hermoso, me quedé como cuando vi a la Venus de Milo por primera vez:


Mittwoch, 16. Januar 2013

Planificando un viaje

Estoy tratando de ponerme de acuerdo con amigas para iniciar un viaje de carretera hasta Francia. La sola idea es bastante divertida, pero luego, a la hora de la hora, llevar todo a la práctica no es tan fácil como parecía. Después de informarme en internet y con gente que ya tiene experiencia en el asunto, logré elaborar una lista de pasos a seguir para tener un viaje bonito y seguro.

1. La ruta:


¡¡Por el poder del internet!! Si sabes cómo funciona google maps, utilízalo. Revisa tu ruta y hazte una idea de en cuántos restaurantes y hoteles vas a parar y, de ser posible, en cuáles. Así no sólo tienes organizado el tiempo, sino también el dinero que gastarás de punto a punto. Decide por adelantado a qué ciudades irás, cuánto tiempo te quedarás en cada una y qué sitios visitarás en ellas.

Para todo esto existen ya páginas web como tripit.com, que, hasta donde entiendo, están basadas en google maps pero funcionan a la vez como una red social, de manera que puedes leer comentarios y reseñas de los lugares que tienes pensado visitar. 

2. Ponte de acuerdo:


Si vas en un grupo, es importante que tú y cada persona tenga tiempo libre para hacer lo que cada uno quiera. Conversa con los demás para decidir cuánto tiempo libre tendrán, dónde y cuándo. Asegúrate también de decidir un lugar y hora de reencuentro, para no estar preocupados por los que falten. Esto último se puede hacer espontáneamente.

No olvides tener los números de teléfono de todos los que vayan contigo.

3. Preparación:


Es importante estar preparado para cualquier cosa. No pienses sólo en la carpa y en la bolsa de dormir, sino también en los neumáticos de repuesto y herramientas para cambiarlo. También es muy importante saber qué tipo de neumáticos vas a necesitar. Puedes preguntarle a un encargado de un taller de mecánica o buscar información en internet. Aquí te dejo un ejemplo donde puedes encontrar información al respecto.

Haz una lista de comida para el viaje, lleva mantas, mapas suficientes o, si utilizas GPS, no olvides el cargador. Revisa el pronóstico del clima y lleva ropa apropiada, pero no olvides llevar también algo que abrigue, si en generla piensas que va a hacer calor, o algo fresco, si piensas que va a hacer frío.

Cuestiones obvias que, aunque parezca mentira, se nos olvidan. Así que espero que a quien sea que esté planificando un viaje de ruta, le sirvan un poco estas guías.

Dienstag, 18. September 2012

Carreteras sobre ruedas


La mejor manera de tomar precauciones a la hora de salir por la carretera es conociendo las reglas o normas.
Ya desde 1951 la revista técnica de la Asociación Española de la Carretera comenzó dando recomendaciones y poniendo ciertas pautas para poder tener un viaje cómodo y seguro.
Precisamente, una de las alarmantes estadísticas que arrojaron la revista, entre 2005 y 2011, demuestran que cerca de un 30% de las necesidades de reposición han aumentado en el conjunto de las carreteras.
El estado de las carreteras, en 25 años, ha obtenido la peor nota. Sin contar que es necesario repintar 50 mil kilómetros de marcas viales y reponer como 325 mil señales.
En conclusión se necesitan como 5.500 millones de euros. Una cifra que se ve astrológica, pero que no se compara con lo que vale una vida.
No se entiende como el nivel de conservación del estado de las carreteras ha empeorado hasta situarse en niveles que no se registraban desde los años 80.
Los múltiples recortes en la inversión de carreteras  trajeron como resultado que la Asociación Española de la Carretera la califique como “peligrosa” y con grandes riesgos de sufrir un accidente de tráfico respecto al resto de Europa.
Desde 2005, fecha que obtuvo una pobre calificación de “eficiente”, la calidad ha disminuido considerablemente hasta llegar a ser calificada como “peligrosa”.
Es por eso, que lo mejor es tener las mayores precauciones y hacer una lista con los requerimientos que necesitamos cuando estamos al volante.
Por ejemplo, el control de unos neumáticos de calidad (recomiendo aquí unos), una equilibrada suspensión, un motor en óptimas cualidades.
Ya saben, guerra avisada no mata gente y más si luchamos por la guerra contra la irresponsabilidad en la carretera.

Mittwoch, 22. August 2012

Herramientas a tu casa... u hotel


Trabajo en un museo en el área de embalaje de obras.
Es un trabajo delicado, gratificante y que necesita mucha concentración y requerir las herramientas apropiadas.
La parte delicada viene después del transporte y el propio desembalaje que no sólo consta con abrir cajas, sino en la forma de cómo sacarlas, colocarlas e instalarlas.
Es un trabajo de guante blanco, como antiguamente se llamaba, y que requiere concentración.
Hablamos de piezas costosas, que al mínimo error puede llegar a generar grandes gastos.
Por supuesto, que nadie quiere estar expuesto a ese gasto, pero en mi caso me encanta ver llegar obras que serán expuestas para que el público en general vea obras de arte de diversas partes del mundo.  Pasa el caso contrario de verlas partir y que genere las mismas sensaciones a los que la reciben. Es pasear el arte en todo el contexto de la palabra.
En mi caso, muchas veces, tengo que acompañar a la obra que es parte de nuestro museo y hacer ciertos ajustes a las nuevas salas en las que serán expuestas las obras que forman parte de un préstamo.
En una ocasión, viajé a Austria y todas mis herramientas iban en las maletas que van en la zona de carga. Para mi mala suerte, una de las maletas se extravió (se fue en el vuelo continuo y siguió su ruta hasta Hungría) y yo me quedé sin mis herramientas de trabajo.
Ya en otra ocasión me sucedió algo parecido en un viaje, pero me sucedió en el mismo museo al que fui de intercambio y es que se confundieron con las herramientas del propio museo y las guardaron por error.
Los años crean la experiencia y ahora tengo, no sólo herramientas de trabajo, sino herramientas para salir del apuro y buscar soluciones eficaces.
Como les comentaba, en este viaje mi maleta siguió de viaje por Europa y la premura del tiempo me llevó a buscar (y tener ya a la mano) tiendas que me saquen de apuro y que tengan algunas o todas las herramientas que preciso.
Yo les recomiendo, entre una de esas tiendas por si viajan por Europa, a Mercateo.
Una de las tiendas que tienen de todo para bricolaje, para construcción y algunas sorpresas más.
Como les dije, se encuentran en 12 países de Europa (España, Francia, Reino Unido, Irlanda, Holanda, Alemania, Austria, Polonia, República Checa, Italia, Eslovenia y  Hungría).
Y por su puesto, las puedes comprar online y llegan directo a tu casa o al hotel de turno en el que estés como yo. 

Freitag, 20. Juli 2012

Mi madre contra el escalón de la muerte


Tengo una madre que es despistada. Confunde, por la calle, bolsas de la basura con gatos, la puerta del vecino con la nuestra, etc.
Es un problema de visión que le trae grabes consecuencias.
La última es que se come el último escalón de las escaleras y vive cayéndose. El problema es que el barandal termina dos escalones antes y nunca recuerda que el último, no es el último sino el penúltimo y ¡zas! Se come el escalón maldito.
Hemos recurrido a muchas opciones. Pintarlo, ponerle un tapete, pero no queda otra que ayudarla a bajarlo.
Constantemente estamos detrás de ella viendo que no se golpee, ni que se haga daño, pero, a veces, es inevitable.
Mi hermano nos propuso poner una cinta reflectante, pero parecíamos el aeropuerto, hasta que hayamos un producto que era preciso para el problema de mi madre. Sólo faltaba que tenga su nombre.
Se llama perfil para bordes de escaleras con revestimiento antideslizante negro.
Vienen unas láminas perfectas. Se hace la medición,  se limpia el espacio a colocar, se despega y listo.
¡Perfecto! ¡Eureka! La solución a nuestros problemas y dolores de cabeza y claro, de nuestra madre.
No dudamos en pedirlo por internet y asunto solucionado. Es hasta estéticamente apropiado.
Ahora tenemos la tranquilidad de que suba y baje corriendo las escaleras. 

Donnerstag, 21. Juni 2012

les dije, me dijeron



Me fui de viaje con mis padres al campo. Como habrán de imaginarse, me llevé la computadora, donde comencé a escribir memorias del viaje para poder publicarlas aquí más tarde. Quién se iba a imaginar que en una extraña sucesión de eventos terminaría yo escribiendo esta entrada de blog en lugar de las anécdotas turísticas del lugar al que fuimos.

Lo primero fue que se sobrecalentaron las llantas. Yo les había dicho que revisaran bien, que buscaran información sobre neumáticos antes de salir, que si íbamos a ir en auto, pues valía la pena. Pero no hay quien escucha a la menor hija cuando son los mayores los que están a cargo. Así que pasó: se recalentaron las llantas y hubo que parar en un restaurante a medio camino, en medio de un pueblo sabe dios dónde. Ha de haber sido en el culo del diablo, como dice una amiga mexicana, porque hacía un calor espantoso.

Me senté en el restaurante y, para sorpresa mía, vi un cartel que decía que había red de wifi disponible. Así que ni lenta ni perezosa, saqué mi netbook para comprobar la velocidad, pretexto para revisar los mensajes de Facebook que me llegaron durante las 4 horas recorridas hasta el momento. No sé qué habré hecho en ese momento, qué habré oprimido o incluso si habrá sido la conexión a internet tan extraña o qué demonios pasó. Nadie se espera que haya un geniecillo de computación en un paraje tan aislado, pero si lo había, era hacker y no se le ocurrió mejor diversión que molestar a mi computadora. Primero me comenzaron a llegar un montón de solicitudes de no sé qué, pop ups que no había visto en mi vida, en fin. Yo desesperada tratando de regresar todo a la normalidad y mis padres, habiendo concluido su pausa de media hora, querían volver al camino y yo, desesperada, sin saber qué hacer.

Durante ese tiempo, no sé cómo se habían agenciado herramientas para sacar los neumáticos del auto y meterlos en agua para refrescarlos. Hasta que terminaron y ya estábamos listos para seguir, yo ya tenía la firme convicción de que tendría que formatear mi computadora, perdería todo lo que había escrito del viaje hasta ese momento – sin mencionar que no podría escribir nada más – y que había sido un error garrafal elegir un antivirus gratuito por sobre un antivirus decente. (Por cierto, que los que no quieran cometer este error siéntanse libres de hacer clic aquí para ir a la página de Norton, mi nuevo antivirus).

Y es por eso que ahora escribo, aunque sea, la única anécdota que se pudo relacionar con mi afición tecnológica. De cualquier modo, ya nos hacía falta pasar un tiempo sin electricidad… creo.

Mittwoch, 29. Februar 2012

nadie sabía cambiar un neumático

Parece mentira que de cinco personas que íbamos en un auto, nadie supiera cómo demonios cambiar un maldito neumático. O sea... claro, éramos cinco mujeres, pero ¿dónde quedó toda la idea de la mujer independiente del siglo XXI?

Estaba con mis amigas yendo a una presentación de teatro por la cual nos habíamos emocionado desde hace semanas. Quedamos en ir a la casa de una de ellas, porque el padre le había dejado el auto mientras él veraneaba con la mamá. Así que era la novedad: irnos en auto. Wao.

Andábamos felices y llenas de risas y que habla por aquí y se ríe por allá y que jijijí y jajajá y en una de esas distrajimos a la conductora - era inevitable - y se subió a un muro bajo de cemento que le reventó la llanta. Frenó y del susto se nos pasó la risa. Nos bajamos para ver la llanta en el suelo. ¿Y ahora? Estábamos en una callecita de esas por donde no pasa ni paja en bolas...

Así que llevamos el auto como pudimos a la gasolinera más cercana. La llanta se arruinó en el trayecto y tuvieron que cambiársela. Pero lo que nunca olvidaré será que luego, contándoselo a un amigo, éste me dijo "¿Y en serio, de cinco personas que estaba ahí, NADIE SABÍA CAMBIAR UN NEUMÁTICO?"