Trabajo
en un museo en el área de embalaje de obras.
Es un
trabajo delicado, gratificante y que necesita mucha concentración y requerir
las herramientas apropiadas.
La parte
delicada viene después del transporte y el propio desembalaje que no sólo
consta con abrir cajas, sino en la forma de cómo sacarlas, colocarlas e
instalarlas.
Es un
trabajo de guante blanco, como antiguamente se llamaba, y que requiere
concentración.
Hablamos
de piezas costosas, que al mínimo error puede llegar a generar grandes gastos.
Por
supuesto, que nadie quiere estar expuesto a ese gasto, pero en mi caso me
encanta ver llegar obras que serán expuestas para que el público en general vea
obras de arte de diversas partes del mundo.
Pasa el caso contrario de verlas partir y que genere las mismas sensaciones
a los que la reciben. Es pasear el arte en todo el contexto de la palabra.
En mi
caso, muchas veces, tengo que acompañar a la obra que es parte de nuestro museo
y hacer ciertos ajustes a las nuevas salas en las que serán expuestas las obras
que forman parte de un préstamo.
En una
ocasión, viajé a Austria y todas mis herramientas iban en las maletas que van
en la zona de carga. Para mi mala suerte, una de las maletas se extravió (se
fue en el vuelo continuo y siguió su ruta hasta Hungría) y yo me quedé sin mis
herramientas de trabajo.
Ya en
otra ocasión me sucedió algo parecido en un viaje, pero me sucedió en el mismo
museo al que fui de intercambio y es que se confundieron con las herramientas
del propio museo y las guardaron por error.
Los años
crean la experiencia y ahora tengo, no sólo herramientas de trabajo, sino
herramientas para salir del apuro y buscar soluciones eficaces.
Como les
comentaba, en este viaje mi maleta siguió de viaje por Europa y la premura del
tiempo me llevó a buscar (y tener ya a la mano) tiendas que me saquen de apuro y
que tengan algunas o todas las herramientas que preciso.
Yo les
recomiendo, entre una de esas tiendas por si viajan por Europa, a Mercateo.
Una de
las tiendas que tienen de todo para bricolaje, para construcción y algunas
sorpresas más.
Como les
dije, se encuentran en 12 países de Europa (España, Francia, Reino Unido,
Irlanda, Holanda, Alemania, Austria, Polonia, República Checa, Italia,
Eslovenia y Hungría).
Y por su
puesto, las puedes comprar online y llegan directo a tu casa o al hotel de
turno en el que estés como yo.