La mejor manera de tomar precauciones a la hora de
salir por la carretera es conociendo las reglas o normas.
Ya desde 1951 la revista técnica de la Asociación
Española de la Carretera comenzó dando recomendaciones y poniendo ciertas
pautas para poder tener un viaje cómodo y seguro.
Precisamente, una de las
alarmantes estadísticas que arrojaron la revista, entre 2005 y 2011, demuestran
que cerca de un 30% de las necesidades de reposición han aumentado en el
conjunto de las carreteras.
El estado de las carreteras,
en 25 años, ha obtenido la peor nota. Sin contar que es necesario repintar 50
mil kilómetros de marcas viales y reponer como 325 mil señales.
En conclusión se necesitan como 5.500 millones de euros. Una cifra que se ve
astrológica, pero que no se compara con lo que vale una vida.
No se entiende como el nivel de conservación del
estado de las carreteras ha empeorado hasta situarse en niveles que no se
registraban desde los años 80.
Los múltiples recortes en la inversión de carreteras trajeron como resultado que la Asociación
Española de la Carretera la califique como “peligrosa” y con grandes riesgos de
sufrir un accidente de tráfico respecto al resto de Europa.
Desde 2005, fecha que obtuvo una pobre calificación de
“eficiente”, la calidad ha disminuido considerablemente hasta llegar a ser
calificada como “peligrosa”.
Es por eso, que lo mejor es tener las mayores
precauciones y hacer una lista con los requerimientos que necesitamos cuando
estamos al volante.
Por ejemplo, el control de unos neumáticos de calidad
(recomiendo aquí
unos), una equilibrada suspensión, un motor en óptimas cualidades.
Ya saben, guerra avisada no mata gente y más si
luchamos por la guerra contra la irresponsabilidad en la carretera.
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